Para opositar a Auxiliar Administrativo DGA hay que superar dos exámenes tipo test eliminatorios el mismo día, uno detrás del otro. El primero pone a prueba el temario y el segundo plantea supuestos prácticos diseñados por el tribunal.
Saber cómo está montada la prueba y qué peso tiene cada parte te permite repartir mejor el estudio. A continuación tienes la estructura del examen, cómo se puntúa, dónde practicar con exámenes oficiales y los errores típicos que conviene evitar.
Así se estructura el proceso selectivo
El acceso es por oposición libre y, una vez superada, hay un periodo de formación que también forma parte del proceso. La nota que saques en los ejercicios es lo que decide tu plaza y cualquier persona que cumpla los requisitos puede presentarse. No se valoran méritos previos, solo cuenta lo que demuestres en el examen.
La fase de oposición se divide en dos ejercicios tipo test eliminatorios que el tribunal celebra el mismo día de forma consecutiva. Solo se corrige el segundo a las personas que han aprobado el primero, así que la prioridad es no caer en el primero.
Los datos siguientes corresponden a la convocatoria de 28 plazas, publicada en el BOA de 23 de diciembre de 2025 con código 250109. Cada convocatoria publica sus propias bases y lo ideal es leerlas en cuanto salgan, porque hay detalles que pueden cambiar de una edición a otra.
Primer ejercicio, cuestionario teórico
Cubre el temario oficial, formado por 20 temas repartidos en tres áreas. El bloque jurídico común recoge Constitución, organización territorial, Estatuto de Autonomía de Aragón y Unión Europea. A continuación entra la parte de organización administrativa con función pública, procedimiento administrativo y atención a la ciudadanía, y la parte final corresponde a un bloque de informática y ofimática que suele pesar más que en otras oposiciones del mismo grupo.
70 preguntas tipo test, más 5 preguntas de reserva
4 respuestas alternativas por pregunta, solo una válida
Duración máxima de 2 horas
Calificación de 0 a 70 puntos
Mínimo de 35 puntos para superarlo
Las preguntas de reserva entran en juego cuando el tribunal anula alguna del cuestionario y van ocupando huecos por orden. Eso significa que una pregunta de reserva mal respondida también te puede restar nota si acaba contando, así que merece la misma concentración que las demás.
Segundo ejercicio, supuestos prácticos
También es tipo test, pero las preguntas se construyen sobre uno o varios supuestos prácticos que el tribunal facilita al inicio. Lees primero el enunciado con sus datos y documentos, y respondes después las preguntas vinculadas. Aparecen las mismas materias del temario, pero las preguntas no piden recordar el contenido de los temas, sino aplicarlo a un caso práctico.
30 preguntas tipo test, más 5 preguntas de reserva
4 respuestas alternativas por pregunta, solo una válida
Duración máxima de 1 hora
Calificación de 0 a 30 puntos
Mínimo de 15 puntos para superarlo
Cómo se puntúa y cuánto penalizan los fallos
El criterio es el mismo en los dos exámenes. Un acierto suma un punto, un fallo descuenta 0,3333 puntos y dejar la pregunta sin marcar no afecta a la nota. Como cada acierto compensa el descuento de tres fallos, solo merece la pena marcar cuando puedes descartar dos opciones con cierta seguridad. Si no tienes ninguna pista clara, déjala en blanco.
Aprobar exige llegar al umbral de cada ejercicio. Las plazas se reparten de mayor a menor nota entre quienes superan ambos exámenes, y si los aprobados no cubren las plazas convocadas, el tribunal puede ampliar la lista. Aun así, nadie aprueba con una puntuación igual o por debajo del 33 % del máximo del ejercicio. Las notas de corte reales rondan esos mínimos, con variaciones según el nivel general de cada convocatoria, así que tómalos como referencia y no como objetivo.
Exámenes anteriores para practicar
El Gobierno de Aragón centraliza los enunciados y plantillas en su apartado de exámenes del Subgrupo C2. Encontrarás cada convocatoria por separado, con los PDF oficiales del cuestionario completo y las soluciones del tribunal.
Lo último colgado son los exámenes de Auxiliares Administrativos por promoción cruzada de las ofertas acumuladas 2016 y 2017, además de varias convocatorias previas. El formato puede haber cambiado en algún detalle, pero valen perfectamente como simulacros realistas.
Ningún test comercial replica del todo lo que ofrece un examen oficial. El planteamiento de las preguntas, el nivel de matiz y los puntos donde el tribunal aprieta son propios de la DGA, y conocer ese estilo de antemano evita sorpresas el día de la prueba.
Compleméntalos con test por bloques temáticos, que te ayudan a detectar puntos débiles. Cuando ves que en informática rondas el 60 % de aciertos y en procedimiento estás en el 80 %, queda claro cuál es la parte que toca repasar.
Cómo enfocar la preparación del examen
Lo que marca la diferencia entre aprobar y quedarse cerca suele estar en detalles concretos. Estos son los que vemos repetirse entre nuestros opositores en cada convocatoria.
Prioriza estructura de la DGA y normativa de personal
Dos áreas del temario suelen inclinar la balanza. La primera es la estructura de la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón, donde entran Estatuto de Autonomía, organización institucional y órganos de gobierno. El tribunal pregunta para que sitúes con precisión cada órgano dentro del sistema.
La segunda es la normativa de personal laboral y función pública aragonesa, con varias leyes y decretos entrelazados llenos de detalles fáciles de pasar por alto que el tribunal aprovecha en las preguntas. Dedícale más horas de las que parecería por su número de temas y estudia la normativa autonómica con la estatal abierta en paralelo.
Dedica tiempo extra al bloque de informática y ofimática
En esta oposición, informática y ofimática suele pesar más que en otras del grupo C2. Incluye sistemas operativos, procesador de textos, hoja de cálculo, correo electrónico, navegación, seguridad y administración electrónica, y para quien viene del perfil administrativo tradicional y trabaja poco con el ordenador, este bloque tiende a marcar el límite superior de la nota.
Para evitarlo, combina lectura del manual con manejo directo del software, abriendo LibreOffice o Microsoft Office y reproduciendo los ejercicios que aparecen en exámenes oficiales. Diez minutos al día con la aplicación abierta fijan más conocimiento útil que una sesión de dos horas seguidas el viernes por la tarde.
Haz simulacros cronometrados desde el principio
Dominar el temario no basta si en el examen se te va el tiempo. Pon el cronómetro como si estuvieras en el aula, 2 horas para el teórico, 1 hora para el práctico, sin parar entre medias. La primera vez sentirás el contraste con tu ritmo habitual, y precisamente ese contraste es lo que vienes a medir.
En la fase inicial, un simulacro completo cada dos o tres semanas funciona bien, y conviene pasarlo a frecuencia semanal en los dos meses previos al examen. Al terminar cada simulacro, invierte el doble de tiempo en analizar fallos del que dedicaste a hacerlo.
No te atasques en una pregunta que no sabes
Lo que más se repite el día del examen entre quienes se quedan cerca es atrancarse en una pregunta complicada. Cinco minutos perdidos en una sola pregunta son cinco minutos menos para responder al resto, y al final puedes dejar sin contestar varias que te sabías bien.
Sáltala, márcala y avanza. Al terminar el cuestionario, revisas las marcadas con menos presión encima y con margen para releerlas con calma. Muchas veces, esa segunda lectura basta para descartar dos opciones rápido y dar con la respuesta correcta.
Lee las bases en cuanto salga la convocatoria
De una convocatoria a otra pueden variar el número de preguntas, los tiempos o los criterios para superar cada ejercicio. El documento donde aparece todo es la resolución publicada en el BOA, y conviene leerla el mismo día de su publicación, no la víspera del examen.
Fíjate sobre todo en plazos para presentar la solicitud, importe de la tasa, titulación exigida y reglas de desempate. Llegar tarde con la solicitud te elimina del proceso por mucho que el temario lo lleves al dedillo.
Dedica las últimas semanas a consolidar lo que ya sabes
En el sprint final cuesta resistirse a abrir temas nuevos para sentir que has cubierto el programa. A nuestros opositores les insistimos justo en lo opuesto. Las últimas semanas no son momento para empezar materia que no has trabajado.
Es mejor entrar al examen con lo que sabes bien afianzado que con la sensación de haber añadido bloques a última hora sin asentarlos. Reserva los últimos quince días para repasar lo dado, hacer simulacros y bajar revoluciones, sin olvidar que dormir bien las noches previas influye en el resultado más de lo que parece.
Aprobar el examen de Auxiliar Administrativo DGA pasa por dominar el temario, entrenar con simulacros basados en exámenes oficiales y administrar bien el tiempo el día de la prueba. Con un plan claro y un seguimiento ajustado a tu ritmo, las opciones de aprobar mejoran bastante.
Si quieres prepararte con acompañamiento personalizado, clases en directo y simulacros periódicos diseñados para esta oposición, echa un vistazo a nuestra preparación de Auxiliar Administrativo DGA. Te ayudamos a llegar al examen con un plan ajustado a tu situación.





